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30/10/2002: 

Toda la magia de la Isla de Florianópolis   

La primera imagen que me viene a la cabeza cuando pienso en Florianópolis es la de la puente Hercílio Luz con la vista de la ciudad al fondo. Tal vez eso se deba a la larga espera por la llegada a la isla o por la propia belleza que la vista invoca. Sea por cual motivo fuera, desde pequeña guardo en mi memoria los contornos de la antigua puente, el azul del mar y el diseño de los edificios a lo lejos. No importa si hace sol o lluvia, si es de día o de noche, no importan los nuevos edificios, las nuevas calles, si está más o menos llena, para mí en esa imagen está guardada el alma de Florianópolis. El puente es como una gran amiga invitándonos a un abrazo. 

Siempre me gustó el mar y siempre pensé en vivir cerca de él. Mi frustración es que en mi querida Porto Alegre no existe el sonido de las olas, no hay brisa de playa y no puedo huir un poco del mundo en el balanceo de las aguas. Aunque el río Guaíba ofrezca una de las más bellas vistas de la puesta del sol, yo siempre quise el mar. “Ciudad maravillosa, llena de encantos mil” para mí es Florianópolis. Poco a poco fui pensando que sólo cambiaría mi “Ciudad Sonrisa” por la “Isla de la Magia”. Hasta hoy no tuve coraje (ni tampoco seguridad) para hacer ese cambio, pero visitas rápidas ya satisfacen ese deseo. 

Diferente de los años en los que me quedaba en el sur de la isla, en la pequeña playa Morro das Pedras, esta vez me hospedé en Canasvieiras. Mar tranquilo, buen centro comercial, restaurantes, todo cerquita, muchos moradores argentinos y gauchos. Al contrario de la playa de Morro das Pedras, a donde iba antiguamente, con un mar revuelto, pocas casas de comercio, acceso por camino de tierra y (mejor) pocos turistas. Yo realmente prefiero los lugares menos turísticos, donde viven los nativos, los pescadores, donde las playas aún son más naturales. Lugares donde la esencia del lugar haya sido poco tocada y poco “ofrecida” para el comercio. En las playas de Armação, Matadeiro, Campeche, me siento en casa. 

Las playas del norte tienen mejor infraestructura. Opciones de hoteles y restaurantes no faltan, además de la agitación, especialmente en el verano. Los argentinos eran veranistas confirmados, pero en la última temporada de 2001-2002 ellos no aparecieron. El próximo verano parece ser difícil que retornen. Aún así, muchos jubilados que poseen inmuebles en Florianópolis hoy la adoptaron como residencia oficial. No sólo argentinos; hay gran número de paulistas y gaúchos. ¿Qué es lo que buscan? Además de las bonitas playas y de la simpatía del pueblo catarinense, la calidad de vida de una capital con poco más de 300 mil habitantes, que todavía ofrece cierta seguridad.  

Pero, esta pequeña capital catarinense, que todavía posee aires de interior, no es más tan tranquila cuanto antes; quien así lo imagina, precisa actualizarse. Con más personas llegando, y las locales también aumentando en número, la ciudad se puso más llena, con más personas, coches y todo el resto. Con mucho más flujo de automóviles, las calles estrechas (típicas de ciudades portuguesas)  se hacen inaccesibles e insuficientes para los nuevos tiempos, casas y edificios fueron amontonadas alrededor del centro, y el alcantarillado se transformó en un problema para ser mejor resuelto. Aún así, la isla no perdió su magia. Para quien quiere paz y tranquilidad, una residencia en cualquiera de las playas es una excelente elección, apenas conviene huir en las altas temporadas, cuando la población ¡llega incluso a triplicar!  

No es para menos que Florianópolis se llene en el verano. Todas las playas de la isla son admirables y hay opciones para todos los gustos. Playas de mar tranquilo y movimiento en la arena se encuentran en Canasvieiras, Ingleses, Jurerê Internacional, con sus elegantes mansiones. Ponta das Canas, cerca de Canasvieiras, es más tranquila y tiene una vista linda. Playas para la práctica de surf son Joaquina (en que frecuentemente se disputan competencias), Playa Mole y Playa Brava, donde el tenista Guga tiene un departamento. Consecuentemente, esas son las playas más movidas también. Las playas del sur son más nativas y aún preservan un poco del espíritu de la antigua isla de pescadores que se transformó en capital. Para quien quiere fiestas, ellas son un poco dislocadas. 

La Laguna de la Conceição es otro excelente lugar para pasear, que tiene una vista muy bonita (principalmente cuando se llega por encima del cerro), aguas claras, barcos y buena variedad de tiendas. Las renderas (mujer que bordan y hacen tejen encajes) a lo largo de la laguna y los restaurantes de mariscos son imperdibles. Mi sugerencia es la simple pero deliciosa anchoa en salsa de alcaparras.  

En el centro de la ciudad está la mayor variedad del comercio. El mercado público en estilo portugués es parecido con el nuestro. Cerca del centro, el Shopping Beira Mar es el lugar correcto para quien quiere ir de compras, muchas de las marcas no se instalaron todavía en Porto Alegre. Alrededor del Shopping también hay buenas opciones de restaurantes, más finos. La avenida Beira Mar es el sueño para quien quiere vivir en Florianópolis con edificios modernos de frente para el mar. Es uno de los puntos más caros de la ciudad. 

Para quien visita la ciudad por primera vez, vale la pena ir en coche, o alquilar uno. Independiente de donde usted esté hospedado, visite otras playas. Conozca las más desiertas en el sur de la Isla, atraviese el río para llegar a Matadeiro, donde los pescadores pescaban ballenas antiguamente. Acompañe la salida y retorno de barcos de pescadores en la playa de Pântano del Sul. Admire una pequeña isla, en frente a la playa de Campeche.  

Pasando por la Laguna, pare en Joaquina y en la Mole para admirar las olas. Más al norte, la Playa do Forte muestra un poquito de la historia de Florianópolis, y no deje de sacar una foto de la linda vista desde lo alto de la Brava. Nade tranquilamente en el mar de Canas y camine por las arenas de Jurerê. Por fin, no se olvide de dar adiós a esa Isla que parece ser mágica, llevándose una postal de su marca registrada, el puente Hercílio Luz. ¡Créalo, la imagen se quedará en su memoria, para que usted siempre quiera volver! 

Imágenes:

- Playa de Armação:   1 

- Playa Brava:   1,    2

- Playa de la Joaquina:   1

- Playa de Ponta das Canas:   1,    2,    3,    4

(Lilian Piraine Laranja)

Traducido por Traduzca