Apoyos:

Esta crónica:                                                

Otras crónicas:                       

10/10/2002: 

Berlín, la metrópolis del futuro   

Intente visualizar una ciudad que pasó por una guerra, fue dividida al medio por un muro que impedía el libre paso de sus habitantes y fue gobernada por cuatro países diferentes. Difícil, ¿verdad? Pues hace poco más de diez años, Berlín era así. En los mapas de la ciudad, todavía está el trazado en rojo indicando por dónde pasaba el famoso Muro de Berlín.

Berlín es hoy una de las grandes metrópolis de Europa, con 3,4 millones de habitantes. La ciudad que vio la ascensión de Hitler, la derrota de la Alemania nazista y fue dividida por un muro, separando dos diferentes sistemas de gobierno y de economía: el capitalista y el comunista, el último fue controlado por la Unión Soviética.

Después del fin de la II Guerra Mundial, Berlín fue dividida en cuatro sectores: el americano, el francés, el británico y el soviético. El Muro de Berlín fue el medio encontrado para separar el sector socialista y oriental de los demás. El paso del sector oriental para el occidental estaba prohibido. En 1989, el Muro fue demolido, pero Berlín fue reunificada solamente en 1990. Dos diferentes realidades sociales y económicas se expusieron y todavía se las puede notar.

Una paseo por el lado oriental de Berlín garantiza una buena visión sobre el impacto de los hechos históricos en la ciudad. Cuanto más se va en dirección oeste, menos tiendas y más edificios en bloqueos se ve, remitiendo a los tiempos comunistas. Alexanderplatz era el centro da Berlín Oriental. Es en esa plaza que está localizada la alcaldía y centro del Senado de la ciudad, un lindo edificio con un ático.

Capital de Alemania y más importante ciudad estado del país, los edificios del gobierno llaman la atención en Berlín. La sede del Parlamento, Reichstag, fue terminada en 1894.  El edificio se destaca por su majestuosidad. Durante el Nazismo, el parlamento fue incendiado y reconstruido no final dos anos 90.

Muy cerquita del Parlamento, está el famoso Portal de Brandemburgo. Gran monumento de la ciudad, el portal fue construido entre 1788 y 1791. Fue el único que restó de los 14 portales utilizados como entrada y salida de la ciudad. Para mi mala suerte, el portal estaba siendo restaurado cuando visité Berlín...

Otros edificios históricos son bonitos de ver. Entre ellos, la Ópera, en estilo rococó, y la Universidad, que tuvo como alumnos nada menos que Marx, Planck, Einstein y los hermanos Grimm. Ambos están localizados en la calle más famosa de Berlín, Unter den Linden, con más de 250 años.

Berlín  también es una ciudad contemporánea, de arquitectura moderna. En medio a los rascacielos y construcciones de la Postdomer Platz, el Centro Sony es un lugar a parte. Todo espejado, con techo de aluminio, tiendas, cines y restaurantes. Es una excelente parada para descansar después de un largo paseo por la ciudad. Cercano de allí, dos pedazos coloridos del muro nos hacen volver a un pasado todavía reciente. La plaza Postdamer era conocida como tierra de nadie, porque no pertenecía a ningún país.

El muro fue destruido, pero sus pedazos pueden ser vistos por la ciudad, algunos de ellos muestran expresiones, letreros y dibujos de la época. Un interesante museo cuenta un poco de la historia del Muro y de las fugas que ocurrían, el Museo Checkpoint Charlie. El nombre remite al punto donde quedaba el paso más famoso del muro. Dicen que fueron 5075 escapadas con éxito, del lado soviético para el capitalista, y 239 muertes.

 Para conocer un poco más de la historia contemporánea, la exposición Topografía del Terror también es interesante. Localizada en el local donde era la oficina de la Gestapo, hoy se exhiben fotos y documentos sobre los planes de genocidios, la persecución a los judíos y el terrorismo que se hacía a la población. Entre las estrategias, las principales eran los boicotes a los establecimientos comerciales de judíos, el castigo a las mujeres que se relacionaban con judíos o poloneses, les raspaban sus cabellos en plaza pública, y la humillación de los políticos del Partido Comunista, que eran obligados a caminar con placas de chacotas por las calles.

Resquicios de la Guerra todavía pueden verse. La Iglesia Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche es el mayor ejemplo.  Construida en 1895 y símbolo de la Berlín Occidental, ella fue bombardeada en 1943. Sin un pedazo de su torre, pero aún con las ruinas conservadas, hoy es posible ver fotos de la pre y la postguerra y algunas reliquias que sobrevivieron a los ataques. Entre ellas, una escultura de Jesús que se mantuvo casi entera en medio a las ruinas.

Berlín es una ciudad multifacetada, donde su origen histórico y los hechos contemporáneos se mezclan. También es local de efervescencia cultural, donde surgen movimientos underground. Todo los años se lleva a cabo en Berlín la famosa Love Parade, fiesta de calle embalada al sonido techno, que atrae personas de toda Europa llevando miles a las calles. La tolerancia a los homosexuales y al “naturismo en los parques” es evidente. Esa es una metrópolis del futuro, y que merece ser visitada con calma Es preciso conocer todas las historias que Berlín tiene para contar y todas los mensajes que ella es capaz de transmitir.

Imágenes: 

  - Surf en el Parque:   1,   2

- Obelisco:   1

- Parlamento federal:   1

- Catedral y torre de TV:   1

- Universidad de Berlín:   1

- Alcaldía de la ciudad:   1

- Muro de Berlín:     1,   2,   3

- Museo de Berlín:   1

  - Complejo Sony:   1,   2

- Iglesia destruida en la 2a. guerra mundial:   1

(Lilian Piraine Laranja)

Traducido por Traduzca