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28/09/2002: Dos días en la Rivera FrancesaMar azul,
aguas transparentes, playas rocosas y personas bonitas. Si usted pensó en el
sur de la Francia, ¡acertó! Las playas bañadas por el Mar Mediterráneo en la
región de Cote D’Azur están marcadas por el glamour y por las bellezas
naturales. También conocidas como Rivera Francesa, las playas más famosas de
esa región son Nice, Cannes y el Principado de Mónaco. Visité dos de ellas y
pude tener una buena idea del “clima” de la región. Nice: tapa para revistas Después
de cinco días corridos en Madrid y en Barcelona, nada mejor que un buen día de
descanso en Nice, el balneario más grande de la Rivera Francesa. Con cerca de
350 mil habitantes, Nice tiene el segundo aeropuerto más utilizado de Francia.
No es por nada, es la más accesible de las playas de Cote D’Azur y tiene
buena ligación con todas las demás. En contrapartida, es la menos glamourosa,
pero sin dejar de ser elegante. Para quien quiera conocer todas las bellezas de
la región, una buena sugerencia es encontrar hospedaje en Nice y pasear por las
playas al lado durante el día. Muchos
hoteles, muchas tiendas y restaurantes. El centro de Nice es bastante movido,
capaz de no dejar a nadie aburrido. La ciudad también ofrece buenos museos e
iglesias, pero, claro, su principal atracción es la playa. El
paisaje de la playa de Nice parece foto para tapa de revista de turismo. El agua
es bien azul, y la geografía rocosa adentrando el mar forma un escenario típico
mediterráneo. Envés de arena, pequeñas piedritas... en la playa, muchas
personas bonitas, siendo la mayoría turistas, de Europa y también de otros
continentes. El mar de
Nice es de un azul muy claro. El agua es tibia y sin olas, perfecta para quien
le gusta nadar, pero le queda debiendo a los practicantes de surf y de otros
deportes más radicales. A lo largo de la costa, los veleros complementan la
vista. Nice es una ciudad antigua y por eso también posee un barrio histórico,
con casas antiguas y callejuelas donde no pasan coches. Actualmente la región
está repleta de pequeños restaurantes y tiendas que dan un toque de charm. A
pesar de ser la más accesible de las vecindades, aún así Nice es cara para
nuestros patrones, principalmente en el centro. En la avenida a lo largo de la
playa, el mejor programa es caminar admirando la bella arquitectura de uno y de
otro lado, con lindas vistas de las rocas contornando el mar. Imágenes: - Bañistas en la playa: 1 - Vista de la playa: 1 - Vista panorámica del balneario: 1
Principado de Mónaco: Lujo y
belleza Si
pudiese describir Mónaco en dos palabras, ellas serían lujo y belleza. La
belleza está en las playas, en las casas, en las personas. El lujo anda con las
Ferraris, BMWs y Ducattis, y, claro, llega a su ápice en el famoso Cassino
Monte Carlo. Para
empezar por la estación de tren, toda iluminada y con piso en granito, ya da
para sentir cómo es el Principado de Mónaco. Saliendo de la estación y allá
está la Mónaco de las películas y revistas. Mar azul oscuro, píer lleno de
yates y las casas nuevas y elegantes. Ni siquiera parece Europa, pero un mundo a
parte. Si Nice
parece tapa de revista, Mónaco es el escenario perfecto para propaganda de
automóviles. Fue donde vi más Ferraris desfilando, además de Rolls Royces,
Bentleys y Maseratis, así como motos Ducatti y Ninja super potentes. El ruido
de motores ya hace parte del sonido característico de la ciudad. ¡Y vean qué
sorpresa: los coches son, en su mayoría, conducidos por mujeres! En el píer,
un yate llama la atención, pues más parece un navío, ¡con un helicóptero
estacionado sobre él! Se puede tener una idea del tamaño del barco... Es en el
Casino Monte Carlo que la riqueza encuentra su lugar. Seguidamente se ven señores
millonarios saliendo de sus coches de lujo y entrando en el casino. ¿Cuánto
ellos gastan en una noche? Es difícil imaginar, pero en un lugar donde un
apartamento de dos piezas vale 4 millones de euros, seguramente no es poco
dinero que allí se coloca en juego. Yo, que estaba en shorts, no pude entrar ni
en el hall de entrada... Pero, vale, una vez que lo más interesante para mí no
era el casino propiamente, y sí aquello que estaba justo ahí delante: la playa.
Pequeña,
de agua transparente y temperatura agradable, la playa de Mónaco parece
escenario de películas. Montañas a lo lejos, edificios y hoteles elegantísimos
y agua calma y limpia. ¡Nadar con los pececillos en ese mar transparente es una
delicia! A pesar de todo principado está bañado por el Mediterráneo, la playa
no tiene más que 200m. Con el mar tranquilo, deportes náuticos son lo ideal.
Veleros, lanchas y muchos jetskis adornan el mar. Pero no sólo
de lujo y playas vive Mónaco, a pesar de ser un paraíso fiscal... Vale también
la visita a la Casa Real del Principado, la Casa Grimaldi. El palacio, en el
topo de un morro, deja a desear, pero vale la pena por la linda vista panorámica
que el lugar tiene. Mónaco
es un área pequeña, con cerca de 25 mil habitantes, en 1,95 km², lo que no
disminuye su importancia. El turismo y el ocio son su gran palanca económica,
que tiene su ápice en la carrera de Fórmula 1. No podría olvidarme de citar
cuánto es interesante recorrer las calles que se transforman en pistas de
carrera. Pasando por el píer, subiendo las laderas, cruzando el túnel y
haciendo muchas vueltas, el circuito no debe ser nada fácil para los pilotos.
Las calles son estrechas y existen muchas subidas y curvas. La
Fórmula 1 es tan fuerte en Mónaco que hasta nuestro querido Ayrton Senna era
conocido como el Príncipe de Mónaco. Actualmente, Barrichelo posee una casa en
el principado, así como muchos artistas y personalidades internacionales. No
podría ser diferente, ya que Mónaco une glamour, riquezas y lindas reservas
naturales. Imágenes: - Casino Monte Carlo: 1 - Anuncio de departamento: 1
- Castillo de Mónaco: 1 - Panorama do principado: 1 - Edificios: 1
- Playa: 1 Traducido por Traduzca |