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31/07/2002: Londres, una mezcla de culturas El último viernes, día 26, embarqué en el tren de
Rotterdam con destino a Londres. Finalmente había llegado la hora de conocer la
tan famosa capital británica. Saliendo de Holanda, pasando por Bélgica y
cruzando el Océano Atlántico a través del Canal de la Mancha, pasé el viaje
de 5 horas imaginando lo que me esperaría en esa metrópolis europea. El pasaje por el trecho del túnel bajo el Canal de
la Mancha dura cerca de 40 minutos; la oscuridad y monotonía de ese trecho de
viaje hacen aumentar la ansiedad para emerger y conocer Gran Bretaña del otro
lado. Surgen, entonces, paisajes bucólicos, un país de carreteras bien
cuidadas, haciendas con campos muy verdes y delineados, campos de golf y casas
impecables. Fui imaginando que el verdadero espíritu inglés debía estar allí,
en el interior, lo que seguramente no encontraría en Londres… La ciudad sin dueño Londres es la gran metrópolis de Europa, y una de
las mayores del mundo junto con Nueva York, Tokio, Moscú, París…. Ya sea en
la arquitectura antigua de sus edificios, en la vanguardia de sus jóvenes o en
el desfile de limosinas, Londres es una verdadera ciudad cosmopolita y un poco
controvertida. Une al mismo tiempo la clase de un lord británico con la
vanguardia de un joven punk, sin hablar en la elegancia cargada de escándalos
de la familia real. Es exactamente eso que hace los aires londinenses
inolvidables. Inmigrantes, turistas, y ciudadanos diariamente
llenan las calles de esa ciudad que ya suma cerca de 8 millones de habitantes,
parte de ellos provenientes de los más diferentes rincones del mundo. Los
londinenses son personas hospitalarias, ya acostumbrados con las centenas de
turistas que invaden la ciudad, principalmente en esta época de verano. Para
quien quiera conocer la típica cultura británica, Londres no es el lugar más
indicado. Saliendo de la ciudad, se puede conocer al pueblo típico inglés,
pero no en Londres, donde la cantidad de extranjeros y de ingleses probablemente
sea muy semejante. La bohemia La vida nocturna de Londres es intensa y agitada. Tan
tradicional como el delicioso té inglés, son los pubs londinenses con sus
pints, grandes jarras de cerveza. Los pubs cierran sus puertas temprano, a las
23h, cuando es hora de partir para las discotecas o, quién sabe, para las raves,
las enormes fiestas que sólo terminan al día siguiente. El barrio SoHo es el
lugar seguro para los bares y clubes. Sea en un pub o en una rave,
la noche londinense es siempre una aventura. Nadie deja de pensar en Beatles cuando se habla de
Inglaterra, y toda la vanguardia que marcó generaciones. Además de los
revolucionarios del rock, ¿qué podemos decir de los Rolling Stones, Pink Floyd,
Led Zepellin y David Bowie? Todos ingleses. Ese es apenas el inicio de la movida
agenda cultural que hierve en Londres, ya hace muchos años. Siempre imaginé Londres como una ciudad de clima
británico, sofisticada y elegante. Nunca pensé que vería una Londres tan
movida, tan internacional, y, sí, con los problemas de cualquier otra ciudad
grande; exceso de población, contaminación, tránsito congestionado. Con
tantos autobuses, coches y peatones, el tránsito no podría dejar de ser medio
loco. De cualquier forma, las personas son educadas y paran para que los
peatones pasen. Otra curiosidad de esa capital es que la criminalidad es baja.
Londres es una ciudad segura donde vivir. Reino Unido y Unión Europea En general, la relación de Inglaterra con Europa aún
es un poco conturbada. A pesar de hacer parte de la Unión Europea, el Reino
Unido no adhirió al euro, porque también posee una moneda fuerte, la libra o
pound, que vale cerca 1,57 dólares, 1,59 euros y, pasmen, 5,18 reales. Por eso,
Londres es tan cara para los brasileños…
La ciudad también posee gran importancia en el mercado financiero
mundial. La Bolsa de Valores londinense es fuerte y rivaliza con las bolsas de
Nova York, Tokio y Frankfurt. Además de la moneda, el Reino Unido no adhirió
al Tratado de Schengen, que permite que ciudadanos de determinados países,
incluyendo Brasil, no necesiten de visados de turistas, pudiendo circular por la
Unión Europea por 3 meses. En Inglaterra, brasileños necesitan permiso, que
ganan al llegar al país, pudiendo permanecer, entonces, por hasta 6 meses. Las atracciones No importa la hora a la que usted llegue a Londres,
siempre va a encontrar algún hotel abierto, además de taxis, autobuses y mucha
gente en las calles, especialmente durante el verano europeo. No es para poco.
Las principales marcas del mundo están en la capital británica, los mejores
coches ruedan por allá, existen shows y espectáculos para todos los gustos,
además de muchos museos, palacios y la pomposa realeza británica. ¡A quién
no le gustaría de conocer una ciudad como esa! Londres tiene centenas de opciones para ocio. Usted
puede quedarse allá un año y siempre tendrá nueva pieza de teatro para
apreciar, algún show, o evento diferente para ver. Los puntos turísticos también
son varios. Empezando por los más tradicionales, ¡se imaginarán la emoción
que es estar en frente al Big Ben y después pasar por el Palacio de la Familia
Real para ver el cambio de guardia! Pocos saben que el Big Ben no es el nombre del reloj,
y sí de la campana más grande (con 15,3 ton.) de Clock Tower (Torre del Reloj).
La torre del reloj y el Big Ben hacen parte de la Houses of Parliament, el
edificio del parlamento inglés, donde el primer ministro de Inglaterra, Tony
Blair, y los demás parlamentares actúan. La arquitectura es linda, en estilo
medieval, con trazos góticos y renacentistas, y es del siglo XIX. Visto de día
o de noche, a la orilla del Río Thames, ese edificio retrata la sofisticación
y el poder británico. Muy cerca del Big Ben, está la Westminter Abbey. Se
trata de una gran abadía del siglo XI, que es muy bonita y una de las
principales iglesias de Londres. Es allá donde se llevan a cabo las
coronaciones de la familia real desde 1066 y también fue allí que la princesa
Diana fue velada. Andando un poco más, se llega a la residencia
oficial de la familia real, el Buckingham Palace. Es posible entrar para
visitas. Es justamente allí en frente al Palacio que todos los días centenas
de turistas se aglomeran a las 11:30h. para ver el cambio de guardia. La pomposa
ceremonia dura cerca de 40 min, con derecho a banda escocesa y mucho más. Bridge Tower es otra marca de la ciudad. Fue
construida en el siglo XIX; este gran puente sobre el río Thames es muy
interesante, por su formato y porque lo sostiene dos torres. Forma también un
bellísimo pórtico de la ciudad en estilo victoriano. Muy cerca está la Tower
of London, que ya completa casi mil años. Esta torre, cargada de historia, ya
sirvió de fortaleza, castillo y presidio, y quien vaya a visitar la ciudad con
calma puede aprovechar para hacer un paseo muy bueno, dando reconstituciones de
la época de la Edad Media. Un poco
más adelante, se llega a St. Paul’s Cathedral, que tiene la segunda abadía
del mundo, perdiendo apenas para la Basílica de São Pedro en el Vaticano.
La iglesia fue construida inicialmente en 1604, pasó por incendios y
reformas, terminando su versión final en 1710, en estilo barroco. Fue palco de
momentos fuertes de la historia británica, como el funeral de Winston Churchill,
en 1965, y el matrimonio del príncipe Charles con la princesa Diana, en 1981. Londres tiene decenas de museos, entre los cuales
algunos son gratuitos. El Museo Imperial de la Guerra ofrece un buen arsenal de
armas y acervo de historias de guerras, no apenas británicas, pero mundiales.
Es posible ver películas y visitar reconstituciones de trincheras. Otros museos
interesantes son National Gallery, con exposiciones de arte; el British Museum,
de antigüedades; el Museum of London, con la historia de la ciudad; y, claro,
el Madame Tussaud’s, con las personalidades mundiales esculpidas en cera. Pasando por Picadilly Circus, la esquina repleta de
propagandas en neón (y uno de los puntos de comunicación más caros de
Inglaterra), se llega a la Oxford Street, la calle de las compras, donde están
las mejores tiendas. En lo que se refiere al precio, no podemos entusiasmarnos…
Londres es una de las 5 ciudades más caras del mundo. Si usted va a Londres y
no quiere gastar, desista. Londres es una ciudad para gastar bien, en buenas
marcas, en restaurantes, en shows y teatros. El ambiente londinense induce al
consumo, con muchas ofertas y vitrinas lindas. Los coches de miles de dólares y
las limosinas están por todas los lados. Bien cerca de la Oxford St., está el Hyde Park. En
el verano, como en esta época, es común que las personas vayan a los parques
para aprovechar el sol y, como en el resto de Europa, hacer los pic-nics. El
domingo, cuando pasaba por allí, oí un sonido de música en vivo. Era un show
del grupo The Cure, famosa banda de rock de los años 80. Londres es así,
siempre hay algo que está ocurriendo. Imágenes: - del Big Ben: 1 - de la abadía de Westminter Abbey: 1 - del cambio de la guardia de Buckingham Palace: 1, 2, 3, 4 - de la Tower Bridge: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 - de la St. Paul's Cathedral: 1, 2 Todo
al contrario… ¡El famoso tránsito invertido hace de la ciudad un
poco divertida, como si todo estuviese al contrario! Londres es tan turística
que en las avenidas más movidas pintan en el asfalto la frase “Look to your
left/ right”, para que el visitante se ponga atento y no mire para el lado
equivocado, incluso causando algún accidente. Los tradicionales autobuses de
dos pisos ilustran de forma peculiar el paisaje urbano de Londres; es muy
interesante pasear en el piso de arriba, contemplando el ir y venir de las
calles. Otra peculiaridad de Londres son sus taxis, que continúan disponibles
en un estilo inglés antiguo, y son muy utilizados como vehículo de comunicación.
Mi sorpresa fue enorme cuando vi un taxi azul con esa frase escrita de amarillo:
“If travelling is your passion, Brazil is your destiny.” Que chic, hacer
propaganda turística brasileña paseando en taxi londinense. Londres y brasileños Brasileños es lo que no falta en Londres. Sea en el
supermercado, en las calles, o en el mostrador de informaciones, alguien
hablando portugués nunca es difícil de encontrar; siempre se encuentra. Claro
que no sólo brasileños, pero italianos, españoles, portugueses, japoneses…
en fin, ¡mucha gente extranjera! En Londres, se ve todo tipo de personas, de
ropas, de estilos. Por eso, también es una ciudad medio sin identidad, donde
todo se mezcla, y las culturas se confunden. Londres es confusa, pero única; al
mismo tiempo displicente y aristocrática; con aires de antigua y moderna, que
ya fue metrópolis del imperio británico en el pasado (en el que el sol nunca
se ponía en algún lugar del planeta) y que continúa siendo metrópolis
revitalizante en este nuevo siglo. Forma un mosaico de muchas identidades y países,
y, por eso, una verdadero mezcla cultural. Al partir, queda la sensación de que todavía se tiene mucho por explorar en esa ciudad con siglos de
historia, pero al mismo tiempo contemporánea. Tan popular como aristocrática,
y sorprendente en su enorme capacidad de influir y actuar en asuntos políticos,
económicos y financieros; así es Londres, esta gran metrópolis de Inglaterra
y de Europa. Traducido por Traduzca
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